El auto quedó estacionado frente a una primaria, con las puertas cerradas y nadie adentro. Así lo encontró la tarde del viernes la Fiscalía General del Estado sobre la avenida Francisco I. Madero, conocida como Ruta 4, casi un día después de que dos vehículos con hombres armados interceptaran ese mismo Chevrolet Onix blanco en la avenida 127, en el fraccionamiento Santa Fe de Cancún.
El conductor de Uber alcanzó a bajarse del auto. Los atacantes lo obligaron a entregar el vehículo la noche del jueves y se llevaron a su pasajero, del que hasta ahora no se ha revelado nombre, edad ni ninguna otra referencia que permita identificarlo públicamente.
Policías municipales confirmaron que las placas coincidían con el reporte de robo, y agentes de la Fiscalía revisaron el interior del auto, incluida la cajuela, sin hallar a la persona secuestrada. El vehículo quedó asegurado como evidencia dentro de la carpeta de investigación abierta por el caso.
La Fiscalía General del Estado no ha ofrecido detalles sobre el estado del pasajero ni sobre la identidad de los responsables. Tampoco ha precisado si el ataque estuvo dirigido específicamente contra esa persona o si el móvil fue un robo que escaló hasta el secuestro.