En el centro de salud nuevo de Alfredo V. Bonfil, padres que llegan con la cartilla de vacunación al día se topan con personal médico que no tiene la vacuna contra el sarampión para completar el esquema de sus hijos, justo cuando el gobierno estatal insiste en que hay dosis disponibles en todo Quintana Roo.
El brote ya suma 307 casos acumulados desde febrero, después de que la Secretaría de Salud reportara 21 contagios nuevos solo entre el 6 y el 11 de agosto. Los más afectados son menores de un año, seguidos por niños de uno a nueve años.
La dependencia estatal pidió aprovechar los días antes del regreso a clases para revisar la Cartilla Nacional de Salud y completar la vacunación de niños de seis meses a 12 años, el grupo que la estrategia nacional marca como prioritario ante el aumento de convivencia escolar que se viene.
Hospitales y centros de salud del IMSS Bienestar sí reportan tener vacunas disponibles, y la aplicación es gratuita en cualquier módulo, algo que se puede confirmar en la plataforma federal Dónde me vacuno. La brecha, entonces, no es de existencias en general, sino de que no llegan a todos los puntos de vacunación por igual.
El país entero mantiene una estrategia intensiva de vacunación durante 2026 por el brote nacional de sarampión, y Quintana Roo forma parte de ese esfuerzo. Para las familias que dependen de ese módulo, sin embargo, la instrucción de vacunar a tiempo choca, por ahora, con no tener la vacuna a la mano.