Villas del Sol, 1:00 a.m. Rosa Pérez despertó a sus hijos a la una de la madrugada del domingo. No fue una pesadilla: fue el calor, después de que el ventilador se detuvo junto con la luz en Villas del Sol, Playa del Carmen. A esa hora ya llevaban meses conociendo el patrón: el corte, la espera, y después la misma pregunta. ¿Esta vez sí lo van a arreglar?
Sin explicación oficial. La respuesta, otra vez, fue no. El servicio se restableció horas después, mientras vecinos bloqueaban la autopista Playa del Carmen-Tintal y media docena de cruces más. La Comisión Federal de Electricidad no explicó qué pasó; se presume un corto en la subestación del fraccionamiento El Edén.
«No le interesa invertir.» Un día después, el regidor Juan Novelo Zapata puso en palabras lo que los vecinos llevan meses repitiendo: que a la CFE «no le interesa» invertir en la infraestructura eléctrica de un municipio que, dijo, es «de talla mundial». No ofreció cifras ni plazo.
La promesa de mayo. Esto no empezó este fin de semana. En mayo, más de 200 personas bloquearon la avenida Constituyentes con Paseos del Mayab durante 24 horas, después de que la CFE prometiera restablecer el servicio a una hora que no cumplió. Días después, la alcaldesa Estefanía Mercado se reunió con la empresa y anunció una mesa permanente de gestión. No hay registro de que esa mesa haya vuelto a reunirse, ni de una sola inversión confirmada.
El agua también se corta. La avería no solo apaga focos: la regidora Danna Ramírez Saldaña ha documentado que las plantas de bombeo del agua se detienen por seguridad cada corte, así que el apagón también corta el agua en colonias como Gonzalo Guerrero y Zazil-Ha, del otro lado de la ciudad.
La factura de siempre. Lo que sí hay, cada pocas semanas, es la misma escena: comida echada a perder, negocios a oscuras, niños sin poder dormir por el calor. Y una pregunta que el acuerdo de mayo todavía no contesta.