El sábado por la mañana, mientras los primeros huéspedes bajaban a desayunar en los hoteles de la Riviera Maya y Cancún, ya existía una fecha marcada en el calendario de una junta laboral: el próximo 19 de octubre, a las diez de la mañana, once establecimientos podrían quedarse sin parte de su personal si el sindicato y las cadenas hoteleras no llegan antes a un acuerdo.
La Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), a través del sindicato afiliado a la industria hotelera y gastronómica, obtuvo la autorización para prorrogar el estallamiento de huelga en al menos once hoteles y restaurantes del norte del estado, entre ellos Grand Riviera Princess, Viva Wyndham Maya, Excellence Coral Playa Mujeres, H10 Ocean Riviera Paradise, Grand Palladium Costa, Royal Hideaway Riviera Maya y el restaurante Ruth’s Chris en Cancún. Los establecimientos están repartidos entre Cozumel, Tulum, Playa del Carmen, Costa Mujeres y Cancún.
El motivo detrás de la amenaza es una revisión de los contratos colectivos de trabajo, centrada principalmente en los salarios de los trabajadores afiliados al sindicato. La prórroga fue solicitada por ambas partes, sindicato y empresas, una señal de que la negociación sigue abierta pese a la fecha límite ya fijada.
Antes del estallamiento hay una audiencia de conciliación programada para el 16 de octubre, a la una de la tarde, apenas tres días antes del plazo. Ese margen es, en la práctica, la última oportunidad formal para que las partes cierren un acuerdo salarial sin que el conflicto escale a un paro real justo cuando arranca la temporada alta de turismo en el Caribe mexicano.
Ninguna de las cadenas hoteleras mencionadas ha dado una postura pública sobre la revisión salarial ni sobre la posibilidad del paro. Tampoco se ha precisado cuántos trabajadores están afiliados al sindicato en estos establecimientos, ni si esta prórroga es la primera que se solicita dentro de este proceso de revisión contractual.