En los pasillos de servicio de varios hoteles de Cancún y la Riviera Maya, agosto trajo una palabra nueva: día solidario, el descanso sin sueldo con el que las cadenas evitan cortar el contrato de un empleado, aunque tampoco le paguen esa jornada.
El Grand Coral Beach despidió a 400 de sus 1,200 trabajadores desde la segunda quincena de julio, una baja del 30% de la plantilla en menos de un mes, según Por Esto. En otros hoteles de la Riviera Maya, empleados calculan hasta 60% de bajas entre sus compañeros.
Los que se quedan describen jornadas más pesadas y hasta cuatro días sin pago por quincena. Francisco Hernández y Eduardo Corona, de hoteles Secrets, y Marco Anaya, de reservaciones en El Dorado, cuentan que las propinas bajaron junto con la ocupación.
A unos kilómetros, RIU, la cadena con más cuartos de hotel del estado, cuenta la baja temporada distinto. Mark Miralles Pons, gerente de Comunicación y Relaciones Institucionales de la empresa, dice que los días solidarios buscan lo contrario de un despido: ‘si cortamos los contratos ya se quedan fuera de la relación laboral con nosotros’. La cadena opera casi 8,000 habitaciones en Quintana Roo y reporta entre 84 y 88% de ocupación este verano.
Miralles atribuye la baja demanda a la percepción de inseguridad en el país, los reacomodos de aerolíneas, el efecto del Mundial y la competencia de República Dominicana. El Consejo Coordinador Empresarial del Caribe suma las fluctuaciones del tipo de cambio a esa lista de causas.