No es la primera vez. Y probablemente no será la última.
Aguakan reportó afectaciones en el suministro de agua potable en decenas de colonias de Benito Juárez. La causa señalada: trabajos de mantenimiento de la CFE en sus instalaciones eléctricas que impactan directamente la operación de los sistemas de agua.
Para muchas familias, el aviso llegó tarde o no llegó.
Lo que viven las colonias.
Las zonas más afectadas incluyen Regiones 95, 96, 99, 102, 107, 200, 201 y 222, además de fraccionamientos como Villas Otoch Paraíso, Prado Norte, Tierra Maya y Cuna Maya. Baja presión, tandeo irregular y cortes sin previo aviso son las quejas más frecuentes en redes y grupos vecinales.
Cuando se va el agua, se detiene todo. La cocina, el baño, la limpieza, los negocios pequeños, las escuelas. Y la solución inmediata siempre tiene costo: garrafones, pipas, tiempo perdido.
El patrón que preocupa.
Aguakan publicó avisos de afectación en febrero de 2026 y en otros meses recientes. No se trata de un evento aislado. Es una combinación de infraestructura frágil, dependencia de la red eléctrica y episodios repetidos que se han normalizado sin resolverse.
La concesionaria atribuye las fallas a factores externos como los cortes de CFE. Pero para el vecino que lleva días con baja presión, la explicación no cambia la realidad.
Lo que falta.
Un sistema de agua que depende de la red eléctrica para funcionar es un sistema vulnerable por definición. En una ciudad que no para de crecer, esa vulnerabilidad se multiplica con cada nuevo desarrollo, cada nuevo hotel, cada nueva colonia que se suma a una red que no fue diseñada para este tamaño.
El agua no es un servicio opcional. Es el primero que debería garantizarse y el último que debería fallar.