La oficina de Aduanas en la isla ya estaba cerrada cuando Jacques Oiseau, buzo extranjero, quiso pedir que le revisaran el cobro que acababa de pagar por su propio equipo fotográfico.
Oiseau pagó casi 8 mil pesos, unos 470 dólares, por un arancel del 19% sobre lo que el personal aduanal calificó como exceso de equipo profesional: una cámara, su carcasa y tres lentes. El turista ya había cubierto más de 6 mil pesos en aranceles por ese mismo equipo en un ingreso previo al país, sin que existiera entonces ningún criterio público que le permitiera anticipar un segundo cobro.
El Sindicato de Buzos del Caribe protestó por lo que describe como cobros sin criterios claros a visitantes extranjeros que llegan a Cozumel con equipo especializado, un insumo habitual entre instructores certificados y buzos de nivel avanzado que eligen la isla por sus arrecifes y que suelen gastar más por estancia que el turista promedio.
Un llamado a boicotear Cozumel circula en DiveTalk, uno de los foros internacionales de buceo más consultados, con 85 mil vistas acumuladas entre operadores turísticos, instructores y viajeros frecuentes que ahora reconsideran el destino para sus próximos viajes.
Bernardo Cueto se reunió con el director de Aduanas, Luis Antonio Balcázar Bustos, quien prometió coordinar una lista de equipo fotográfico aprobado para agilizar futuros ingresos. Ninguno de los dos anunció una revisión de los criterios de cobro ni dio una postura sobre el caso puntual que detonó la queja del sindicato.
Cozumel ya atraviesa una de sus peores temporadas de comercio este año, y el buceo especializado, uno de los segmentos que más gasta por visita en la isla, es justo el que ahora amenaza con no volver mientras el reclamo siga sin respuesta puntual de Aduanas.