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CFE INVIERTE, APAGONES PERSISTEN. ¿CUANDO SE RESUELVE?


En marzo y abril de 2026 se registraron cortes eléctricos en colonias y la zona hotelera, incluyendo el tramo km 20 al 21.5 del Boulevard Kukulcán donde se concentra empleo, turismo y servicios.
Los apagones no son aislados: responden a una combinación de sobrecarga por alta demanda y una red que no ha crecido al mismo ritmo que la ciudad.
La CFE energizó nueva infraestructura incluyendo la Subestación Bonampak y un Banco de Capacitores, pero los cortes continúan y la percepción ciudadana es de incertidumbre.

Cuando se va la luz en esta ciudad, no es solo una molestia. Es trabajo remoto interrumpido, comida echada a perder, negocios cerrados, hoteles en aprietos y colonias sin seguridad por horas.

Y en 2026, ha pasado más de lo que debería.

Un problema que no es nuevo ni aislado.

En marzo, la CFE programó cortes de mantenimiento en la zona hotelera, específicamente en el tramo del kilómetro 20 al 21.5 del Boulevard Kukulcán, uno de los corredores económicos más importantes del país. Ese mismo mes se confirmó que un apagón en varias zonas fue causado por sobrecarga de demanda. En abril, medios locales reportaron que los cortes persistían pese a los anuncios de mejora.

No es la primera vez. En septiembre de 2025, una falla en una línea de transmisión generó un apagón masivo en toda la Península de Yucatán. Quintana Roo lo resintió completo.

¿Qué está haciendo la CFE?

La respuesta oficial existe. La CFE energizó la Subestación Bonampak y un Banco de Capacitores en la subestación Balam, obras que según la empresa mejoran la calidad del suministro para más de 708 mil servicios eléctricos en la región peninsular. También existe un acuerdo con hoteleros para avisar cortes con 48 horas de anticipación.

Pero la percepción ciudadana cuenta otra historia. Las obras avanzan, sí. Los cortes también.

El fondo del problema.

Cancún no dejó de crecer mientras la red eléctrica intentaba ponerse al día. Más hoteles, más colonias, más comercios, más demanda. Una infraestructura que se diseñó para una ciudad más pequeña hoy sostiene a una de las más dinámicas del país.

El resultado es una combinación de mantenimiento necesario, sobrecargas frecuentes y una red que requiere inversión más agresiva y sostenida para estar a la altura.

Lo que falta no es solo infraestructura. Es también comunicación clara: que el ciudadano sepa con anticipación cuándo habrá corte, por qué y por cuánto tiempo. Hoy esa certeza no existe. Y la incertidumbre tiene un costo real en la vida diaria de cada familia y cada negocio de esta ciudad.

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