En una de las grabaciones que difundió Latinus esta semana, un hombre presume que todos son sus amigos cercanos y que su hermano quedará al mando de todo. Quien habla no es Andy ni Bobby López Beltrán, los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, sino dos amigos de su círculo: Jorge Amílcar Olán y Luis Alberto Olán.
Los audios, revelados por Carlos Loret de Mola, conectan a los hermanos Olán con un operador del CJNG en Veracruz. Luis Alberto asegura, en otra grabación, que conoce personalmente a El Tanque, identificado por documentos del Ejército citados por Latinus como Iván Cazarín Molina, señalado por estar por tomar el control de actividades delictivas en la zona. La propia investigación aclara que estos señalamientos derivan de audios y no equivalen todavía a una responsabilidad penal probada.
Jorge Amílcar Olán aparece además como pieza central de una red de contratos públicos, con negocios documentados en obras del Tren Maya, el Tren Interoceánico y la refinería de Dos Bocas, según la misma investigación periodística. Esa red se conecta con Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco, señalado por su presunto vínculo con el grupo La Barredora.
Ni Andy ni Bobby aparecen hablando en ninguno de los audios difundidos hasta ahora, y ninguno de los dos, ni los hermanos Olán, ha respondido públicamente a las acusaciones. Andy, actualmente en campaña interna para una diputación federal por Tabasco, tampoco se ha pronunciado sobre el caso, que se suma a la revocación de su visa estadounidense la semana pasada, decisión que Estados Unidos tampoco ha explicado hasta ahora.