El recibo decía 35 mil pesos. En una casa cerca de la región 98 de Cancún, la familia que lo recibió tuvo que leerlo dos veces: el cobro mensual de siempre ronda los 600 pesos. No fue el único caso. El lunes, vecinos de las supermanzanas cercanas a la avenida López Portillo y de las regiones 91, 98 y 228 llegaron a la explanada del Palacio Municipal de Benito Juárez con la misma queja: recibos de entre 10 mil y 35 mil pesos, cortes de agua sin explicación aparente y cuadrillas que, según denuncian, cobran por una limpieza de alcantarillas que nunca llegan a hacer.
«Fuera Aguakan». Fue la consigna del día, junto con «Queremos solución». Los manifestantes pidieron la intervención directa de la gobernadora Mara Lezama y de la alcaldesa Ana Paty Peralta. Según los vecinos, ya intentaron la vía institucional antes: la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado, dicen, se declaró incompetente frente a sus reclamos.
Siete personas. Pero la protesta que debía presionar a la concesionaria llegó con apenas siete personas al Palacio Municipal, lejos de la veintena que anunciaba la convocatoria original. La organizó Isrrael Vega Benítez, aspirante político en Benito Juárez; alrededor de la movilización también aparecen el diputado Luis Humberto Aldana Navarro y la exsenadora Marybel Villegas Canché, nombres que llevan varios ciclos usando el tema del agua como bandera, ahora en la antesala del proceso electoral de 2027.
La respuesta que no respondió. Aguakan respondió el mismo lunes con un comunicado público. Dijo respetar el derecho a manifestarse, pero cuestionó la politización del servicio en periodo preelectoral. Sostuvo que los manifestantes presentaron señalamientos de carácter general, sin la presentación de casos específicos, e invitó a canalizar las quejas por sus centros de atención o al número 073. Del recibo de 35 mil pesos, o de cualquier otro caso puntual denunciado ese día, el comunicado no dijo una sola palabra.
CUNCLAVE buscó la postura de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado sobre las quejas documentadas por los vecinos de Cancún. Al cierre de esta edición, no había respuesta.
Entre un reclamo con cifras reales y una protesta que lo representó a medias, el problema quedó exactamente donde empezó la semana: sin una sola factura explicada.