En México cambiaron las reglas: a partir de ahora, los jueces y magistrados se eligen por voto, como a un diputado o a un alcalde. La idea es que quien imparte justicia no llegue por acuerdo entre políticos.
Pero en Quintana Roo el Congreso aprobó una excepción. Dos magistrados no pasarían por las urnas. Se quedaban ocho años más, hasta 2033.
Uno de ellos es el presidente del Tribunal Superior de Justicia, el hombre que encabeza a todos los jueces del estado.
La Suprema Corte acaba de tumbar esa excepción.
Qué decidió la Corte.
El 6 de julio, ocho de los nueve ministros votaron en contra de esa regla. Dijeron algo claro: era una forma de esquivar la elección.
Los beneficiados eran Heyden Cebada Rivas, presidente del Tribunal, y Ana Mercedes Castillo Carbajal.
Vale la pena notar quién los denunció. No fue la oposición local. Fueron el gobierno federal y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
Cayeron tres más.
La Corte no se detuvo ahí. También anuló los nombramientos de:
Aida Isis González Gómez, magistrada del tribunal que juzga a los adolescentes. ¿El problema? La gobernadora Mara Lezama la nombró a dedo, cuando debía llegar por elección.
Elizabeth Moreno Rejón, encargada de vigilar y sancionar a los jueces.
Rafael Manuel Ponce Pacheco, encargado de administrar el Poder Judicial.
Cinco cargos de los más altos del Poder Judicial del estado, anulados el mismo día.
Lo que viene, y una versión que no cuadra.
Cuando la sentencia le llegue al Congreso, esos nombramientos dejan de tener validez. Los diputados tendrán que corregir la ley y mandar esos puestos a la elección de 2028.
Pero hay algo que no cuadra. En el Congreso dicen que Cebada se queda como presidente del Tribunal hasta 2028, y que además podría reelegirse.
La sentencia no dice eso. Lo que hizo la Corte fue anular la regla que sostenía su nombramiento. No le dio un plazo nuevo.
Y aquí conviene detenerse: de las dos versiones, la que se defiende en el Congreso es justo la única que le permitiría al magistrado quedarse tres años más y competir después.
Cuál de las dos es correcta se sabrá cuando la Corte publique el texto completo de su decisión.
Por qué te toca.
Esto no es un pleito de abogados. Es sobre quién elige a los jueces que un día podrían juzgarte a ti, a tu hijo o a tu vecino.
El Congreso intentó sacar de las urnas al jefe de los jueces y dejarlo ocho años más. Y aquí, dentro del estado, nadie pudo impedirlo. Hizo falta que la Suprema Corte lo frenara desde la Ciudad de México.
Esa es la parte que incomoda: sí hubo quien pusiera un alto, de momento. Pero tuvo que venir de fuera.
Redacción | CUNCLAVE