Una investigación del periodista Jorge García Orozco puso bajo los reflectores a la familia del exsecretario de Marina del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el almirante Rafael Ojeda Durán. El motivo: una casa propiedad de su hermana fue escenario de un operativo contra una presunta célula criminal en Cancún.
Qué se aseguró en el operativo.
De acuerdo con los reportes del cateo, realizado en la Supermanzana 31 de la ciudad, las autoridades detuvieron a 11 personas y aseguraron un arsenal: dos fusiles AK-47, cargadores de alta capacidad, dos granadas de fragmentación y diversas dosis de droga. El inmueble habría funcionado, según la investigación, como casa de seguridad de un grupo dedicado a la extorsión y al narcomenudeo, identificado como “Los Chacón Mantilla”.
De quién es la casa.
Aquí está el punto que dio relevancia nacional al caso. Según documentos notariales citados por la investigación, la propiedad fue adquirida en agosto de 2021 por Luz del Carmen Ojeda Durán, hermana del exsecretario de Marina, mediante una cesión del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur). En los registros aparece como apoderado legal su hijo, Ranjeet Kang Ojeda, sobrino del exfuncionario.
Que la casa pertenezca a un familiar del exalmirante es lo que ha colocado el caso en la conversación pública, por el contraste con la figura de Ojeda Durán, quien encabezó la Marina durante el sexenio pasado.
Lo que se sabe y lo que no.
Es necesario ser precisos. Lo confirmado es que hubo un operativo, que se aseguraron armas y droga, y que la casa pertenece a la hermana del exsecretario. Lo que no está acreditado oficialmente es que ella haya entregado o prestado conscientemente el inmueble al grupo criminal: ese vínculo proviene de una investigación periodística, no de una imputación de la Fiscalía.
Hasta el momento, Luz del Carmen Ojeda Durán no ha sido detenida ni vinculada formalmente a proceso por este caso, y le asiste la presunción de inocencia. Tampoco se ha conocido un pronunciamiento público de su parte ni del exsecretario sobre el tema.
Por qué importa.
El caso es relevante por lo que representa: la cercanía, aunque sea patrimonial y familiar, entre el entorno de un alto exfuncionario de seguridad y un inmueble usado por el crimen organizado. Serán las autoridades quienes deberán esclarecer si hubo o no responsabilidad de los propietarios, o si la casa fue ocupada sin su conocimiento.
Redacción | CUNCLAVE